Acaba de lanzar el periódico on line Huelva Buenas Noticias, ¿cómo surgió la idea de embarcarse en este proyecto?
La verdad es que ya siento que hace tanto tiempo que se me hace difuso el origen. Yo he tenido una gratificante y dilatada experiencia en Huelva Información, Teleonuba, Radio Valverde, Distrionuba, Serviodiel, Huelva Impresión y Suroeste de Publicidad y siempre con el máximo compromiso, casi como si fuesen mis propias empresas. En ocasiones me preguntaba si debía optar por dar rienda suelta a un cierto espíritu emprendedor personal, pero francamente hasta ahora mantuve el conservadurismo en este sentido, aferrándome a lo seguro, algo comprensible habiendo gozado de la confianza de las distintas propiedades con las que he trabajado, lo que agradezco profundamente. Llegado a este punto de la historia y de mi historia, a pesar de quizá parecer el peor momento por la consabida crisis, ha llegado la inspiración.
El medio tiene un enfoque optimista, ¿por qué un periódico de buenas noticias?
El concepto de optimismo se contrapone al de pesimismo. En una vorágine de negatividad como la que vivimos creo que la realidad está cubierta de una densa niebla, retroalimentada, que impide poner en valor la capacidad humana de sobreponerse, que es real e imponente como prueba la historia. Huelva Buenas Noticias es una respuesta a la necesidad, evidente, de apreciar la realidad de una forma distinta a aquella que contribuye a que nos mantengamos en el fondo del hoyo.
¿Qué objetivos pretende alcanzar con esta iniciativa? ¿Cuáles son sus aspiraciones?
Es una iniciativa empresarial que pretende, de entrada, responder a unas expectativas de viabilidad, algo de lo que estamos convencidos. Si así ocurre, consolidaremos un importante número de puestos de trabajo. El enfoque innovador de su orientación como medio de comunicación se propone aportar un valor añadido a la sociedad, a la que se debe, que favorezca la confianza en la capacidad de la gente para superarse.
¿Qué contenidos podrán encontrar los lectores?
Bueno, hemos pretendido que su diseño, en la jungla de internet, sea consistente, sólido, manteniendo una estructura convencional pero con contenidos ampliados a temas, a nuestro juicio, no suficientemente atendidos por el conjunto de la prensa, ya sea impresa o digital. Aspiramos a que los lectores se encuentren un periódico clásico, pero distinto, en un soporte cómodo y de fácil acceso.
He tenido la fortuna, la buena noticia permanente, de configurar un equipo de personas y profesionales extraordinario, sobre los que tenía expectativas al seleccionarlos pero que minuto, hora y día que pasa van confirmándome, por exceso, el acierto en conformarlo. Este equipo ofrece garantías en cuanto a la calidad del producto, algo esencial, y la interiorización de la idea, razón de ser de esta iniciativa.
Además, el periódico tiene un enfoque solidario…
He de reconocer que este aspecto constituye una motivación especial para nosotros. Trataremos como de primer orden, por convencimiento no por cosmética, la información que fomente valores solidarios y, además, haremos nuestra particular praxis destinando un cinco por ciento de todos nuestros ingresos a acción solidaria.
Se trata de una idea muy innovadora. ¿Cree que Huelva está preparada para acoger un medio de estas características?
Una base de nuestra idea es el inconformismo. Pensar que en algo Huelva no es capaz está en contra de nuestra filosofía. Ya ha pasado el tiempo de flagelarnos autocalificándonos de indolentes. Esta idea tendrá éxito en Huelva y será exportada al exterior desde ella. La inspiración marinera que nos da tener situada la redacción en la misma Plaza Niña servirá, sirve, para afrontar con valentía un horizonte incierto, como el marino, pero que abriga esperanza, como la Advocación de la Virgen cuya capilla tenemos casi al lado.
¿Hacia dónde cree que se encamina el mundo de la comunicación?
Si alguien fuese capaz de responder con cierta seguridad a esta pregunta sería un crack. Yo lo que tengo claro, como cualquier observador que preste un poco de atención, es que vivimos una etapa de cambio profundo, muy profundo, más de lo que algunos se resisten a admitir. Siendo esto así con carácter general, mucho más se nos presenta en el mundo de la comunicación social. Esto supone que tenemos que ser capaces de asumir riesgos, es inevitable. En el plano estético parece claro que la imagen es un concepto básico en nuestro sector pero que la credibilidad clásica de la prensa (impresa o digital) se mantendrá como un elemento esencial en nuestra forma de vida. El valor del rigor, de la profesionalidad, será la clave del mantenimiento y desarrollo de la función periodística, sea cual sea el soporte físico en el que se difunda.