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Modelo productivo, el empleo en la provincia, huelga general... El secretario general de CCOO en Huelva, José Delgado, desgrana las claves del contexto laboral actual. |
- ¿Cuál diría que es la situación laboral actualmente en la provincia? Tampoco hay expectativas de que cambie la tendencia al desempleo. A esto hay que sumar las promesas de que Huelva no va a sufrir muchos recortes en el plan de inversiones, lo que también supone otro aspecto erróneo de la política en tiempos de crisis. El recorte de la inversión pública estanca el desarrollo de esas infraestructuras que todos vemos necesarias para el despegue de Huelva: AVE, nacional 435, aeropuerto, mejora de la conexión Huelva-Zafra…Son necesarias para vertebrar Huelva y cohesionar el territorio y la provincia socialmente, porque ésta tiene desequilibrios territoriales: no es igual la situación de los trabajadores de la Costa, que la de los del Andévalo o los de la Sierra. Los desequilibrios en una provincia son, a nuestro modo de ver, injustos, y hay que hacer todos los esfuerzos para que no se produzcan. Las infraestructuras van encaminadas a eliminar esos desequilibrios y a posibilitar el desarrollo de ciertas zonas. Por otra parte, el efecto de una inversión pública importante sobre el empleo y el descenso del desempleo no se produce y no se activa a empresas privadas que, al calor de una inversión importante, podrían tener más actividad. - ¿Hay alguna zona en la que sea especialmente preocupante? - ¿Cree que la Administración está demostrando capacidad de respuesta? Se ha optado por lo contrario: timidez en las decisiones, tardanza en el reconocimiento de la situación y medidas contrarias a las conclusiones alcanzadas tras el análisis de la crisis, provocada por la avaricia, especialmente la del sistema financiero internacional, agravada en España por la burbuja inmobiliaria. Con estas medidas se va a acentuar más la dualidad empleo fijo-temporalidad y se le da mucho más poder a los empresarios, con lo que se subvierten también instrumentos de diálogo que estaban funcionando (pacto de Toledo, negociación colectiva, diálogo social…). Por otra parte, el Estado renuncia a intervenir más decididamente en aspectos fundamentales como la gestión del desempleo y la incorporación al trabajo, y se lo dan como negocio a agencias de colocación. Zapatero decía que no iba a hacer recortes sociales y los funcionarios están ganando menos, es más fácil y barato el despido… Acciones para un mayor control financiero y para reflotar la economía sumergida (que es el 25 por ciento del PIB) se están dejando dormir en el sueño de los justos. Se habla continuamente de recortes y no de cómo sacar a flote ese 25 por ciento de economía sumergida que supone los 65 mil millones de euros que se pretenden ahorrar con estas medidas. - ¿Y respecto a los sectores? Otro punto importante es la conveniencia de terminar aquí los ciclos de producción: la fruta se vende en fresco, la industria básica no se transforma en la provincia… Además de la necesidad de infraestructuras y de empresas responsables que inviertan en tecnología. - ¿Qué piensa que falla del modelo productivo?
Hay medidas innecesarias que ha tomado el Gobierno, como la ampliación de la edad de la jubilación, deteriorando además un instrumento que ha funcionado muy bien desde su creación en 1995, que es el pacto de Toledo. La experiencia nos dice que las reformas que no son negociadas no son viables, no tienen efectividad porque van contra los más débiles; son soluciones injustas porque pagan los que no tienen ninguna responsabilidad sobre esta situación. Está toda la artillería mirando hacia los sindicatos, pero estamos trabajando para que la incidencia sea masiva. - ¿Tienen alguna expectativa puesta sobre ella? Cuando la hacemos es para que se retire la agresión que se realiza y negociar a las bandas que hagan falta medidas bien encaminadas y que sean del gusto de todos. Los trabajadores están dispuestos a hacer este sacrificio; pero no se pueden hacer sacrificios de forma injusta. |






















