
|
El borrador presentado por la Junta reconoce que el trazado perjudica la red de comunicación intermunicipal. La Asociación Corticata celebra este respaldo porque reduciría el daño a los destinos turísticos de la comarca y al sector ganadero. |
El corazón de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche ve más cerca su salvación. Del crimen a la absolución. Los colectivos serranos celebran la oposición del borrador del Plan de Ordenación del Territorio (POT) al actual trazado de la vía rápida o desdoble de la Nacional 433 que une Sevilla con Lisboa a través del Parque. Según las primeras filtraciones, el texto señala el perjuicio que la nueva infraestructura realiza sobre los tráficos y relaciones locales y territoriales. Ante esta situación, el avance del POT plantea una revisión del proyecto manteniendo los mismos criterios en el tramo que va desde la autovía A-66 (Sevilla) hasta el oeste de Aracena y estableciendo unos nuevos parámetros entre esta localidad serrana y Rosal de la Frontera. Para este segundo tramo, el texto del POT invita a la reflexión para no influir en la conexión territorial local y reducir a su vez el impacto ambiental. Y es que el trazado propuesto por el Ministerio de Fomento iba a destruir uno de los parajes más ricos en diversidad de Europa. De hecho, las asociaciones ciudadanas ya advirtieron que el citado plan obligaría a arrancar 10.000 árboles centenarios como castaños, encinas, alcornoques, quejigos; a la vez que separaría el espacio físico con una valla de sesenta kilómetros. El presidente de Corticata, José María Romero, aseveró que “manejábamos algunas informaciones que invitaban al optimismo. Ahora que ha salido a la luz pública, estamos muy contentos que sea la propia Administración quien ponga freno a un crimen ecológico que acabaría con uno de los bosques más importantes del sur de Europa”. Sin embargo, Romero advirtió que “el rechazo se sitúa ante la posibilidad de que la vía rápida se adentre en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, por lo que el desdoble de la N-433 debería morir en los aledaños del parque, es decir, en Higuera de la Sierra”. Para el máximo regidor de la asociación de Cortegana, una de las firmes opositoras al plan del Gobierno central, “el actual trazado de la carretera absorbe la densidad de tráfico actual y conecta todos los municipios serranos, mejor que el plan vial proyectado. En concreto, sólo se iba a aprovechar 5 kilómetros de la nueva carretera”. El impacto empresarial también iba a tener dimensiones de gran magnitud, viéndose perjudicado el tejido ganadero e industrial de toda la comarca, lo que supondría grandes pérdidas. “La crianza del cerdo ibérico, así como la distribución de los productos relacionados con este animal se detendría peligrosamente. Los ganaderos tendrían más dificultades para alimentar a su ganado, ya que la valla incrustada a ambos lados de la carretera obligaría a grandes desplazamientos para moverse en una misma finca. Todo esto implica un consumo más elevado de carburante, mayor emisión de dióxido de carbono, es decir, calentamiento global y aumento del problema de la seca”, explicó José María Romero. En cuanto al sector turístico, la Asociación Corticata también defendió un modelo de trazado menos agresivo con la Naturaleza para no afectar a la multitud de alojamientos rurales de la comarca, ya que "los turistas vienen a disfrutar de valores paisajísticos y no de carreteras". El presidente de Corticata también señaló que ya son más de 15.000 las firmas recogidas, que muestran su rechazo a la vía rápida. Además, quiso señalar que están entablando contactos con Asaja, Coa y otras entidades de turismo rural para que públicamente muestren también su rechazo. Por otra parte, la presidenta de la Asociación del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Cinta Aguilar, apuntó que “desde el inicio planteamos las alegaciones pertinentes para presentar una alternativa menos dañina para el sector turístico”. |























