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Las nuevas normativas de la UE, unidas a la crisis, son algunas de las claves de su situación.
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El sector de las autoescuelas en Huelva está pasando por uno de sus momentos más difíciles. La crisis económica ha ido afectando paulatinamente a las empresas que lo conforman hasta caer en pérdidas de alrededor de un 65 por ciento con respecto a los positivos datos obtenidos entre 2000 y 2007. No obstante, durante el último año las cifras han tendido a estabilizarse, aunque a un nivel muy bajo. El presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Huelva, Francisco Bravo Rosales, ha reconocido que, aunque desde algunos medios se hable de una leve recuperación, “no la hemos notado todavía”. “Las autoescuelas dependen de una sólida estructura social y económica. La gente no invierte en acciones que no son de primera necesidad”, apuntó Bravo. Así, el carné de tipo B se ha visto muy reducido en cuanto al número de clientes; mientras que el profesional no ha sufrido una caída tan espectacular, aunque también ha descendido. Por otro lado, el auge de emigrantes, que desde hacía unos años optaba masivamente por sacarse el permiso de conducción, ha bajado a un 20 por ciento. Además, el número de clases prácticas por persona también ha caído considerablemente. Esto se debe a que los usuarios pretenden gastar lo menos posible, aún no consiguiendo sus objetivos. Al suspender abandonan las prácticas. “Estos datos no sólo ponen de manifiesto los graves problemas por lo que está pasando el sector, sino que obligan a hacer una reflexión sobre el momento por el que está atravesando la sociedad española”, reconoció Bravo. Al mismo tiempo, las medidas tomadas desde la UE, tampoco ofrecen una alternativa a las autoescuelas. Según Bruselas, cualquier individuo puede abrir una empresa que oferte carnés de clase B. “Muchas personas montan academias con fecha de caducidad”, apuntó en cuanto a ese respecto Francisco Bravo. Movilizaciones a nivel nacional, como la sonada huelga de taxistas, intentan acabar con esta normativa. Además, desde España se exige que una academia, de cualquier tipo, tenga un mínimo de responsables, cuatro en concreto. “Son demasiados profesionales para una autoescuela pequeña”. Nuevas fórmulas. Para paliar los efectos de la crisis, la mayoría de las autoescuelas han bajado los precios, medida con la que no está de acuerdo la Asociación Provincial, ya que según su presidente, “se trata de una práctica que sólo puede ocasionar peligro”. Al reducir los precios la autoescuela disminuye también su calidad, lo único que consiguen es perder beneficios. La Asociación es clara en su postura al respecto: “Es mucho mejor conservar los precios originales, aún teniendo menos clientela, pero mantener las infraestructuras”, manifestó el presidente. Desde la Asociación Provincial se es optimista, esperando que puedan darse datos más esperanzadores en unos años. Sin embargo, no se pretende volver a las cifras de 2007, ya que según Bravo, “sólo habrá espacio para la subsistencia”. |























